Modalidades

Taiko son los tambores japoneses. Existen varios tipos de taiko. Ryukyukoku Matsuridaiko utiliza odaiko, paranku y shimedaiko.


El odaiko muestra la fuerza y potencia del taiko.


El paranku expresa la sutileza en los movimientos.


El shimedaiko destaca la vivacidad y el dinamismo.


Además del taiko, se practican otras modalidades, entre ellas:

  • kata: basado en formas de karate
  • bo: con bastón largo
  • ogi: con abanicos
  • sumachi: con banderas


Shishi

Una presencia especial dentro del grupo es el shishi, un animal mitológico típico de la antigua cultura de Ryukyu, mezcla entre león y perro. Es un guardián que protege los hogares contra los malos espíritus.

Su aparición en las presentaciones de Ryukyukoku Matsuridaiko atrae por su fuerza, alegría y simpatía.


Okinawa

Okinawa es la cuna del eisa y es el lugar donde nace Ryukyukoku Matsuridaiko. Es la isla más grande del archipiélago de Ryukyu, rodeada por un mar cristalino y cobijada por un inmenso cielo azul.

Se ubica en el suroeste de Japón. Aunque étnica y lingüísticamente está relacionada con Japón, su cultura ha tenido otras influencias de importancia además de la japonesa, como la de China y Corea.


Ver un recorrido por la belleza natural y las atracciones de la isla.

Eisa

Las danzas folklóricas okinawenses conocidas como eisa son el fundamento de su modalidad moderna, sosaku eisa, que adopta Ryukyukoku Matsuridaiko. Dichas danzas tienen un origen religioso que se remonta a los antiguos festivales de los pueblos agrícolas, donde se bailaba al ritmo del taiko (tambor) y el sanshin (instrumento de tres cuerdas), para celebrar el reencuentro con los antepasados y desear prosperidad para el siguiente año.

La danza eisa ocupa un lugar muy importante dentro de la cultura okinawense. En su origen ritual, los campesinos se reunían para agradecer a los dioses las buenas cosechas y pedir abundancia para el año entrante. Esta danza se realiza durante el obon, la festividad en la que se recibe a los espíritus de los antepasados.

La última noche del festival, estos espíritus regresan al mundo de los muertos, y los habitantes de cada pueblo se reúnen para dar comienzo al eisa. Los pobladores recorren las calles haciendo sonar los taikos para alejar los malos espíritus y consolar a los espíritus de los antepasados. En la actualidad, es una de las artes más populares de Okinawa.



Ver una muestra de eisa y otros aspectos culturales de Okinawa.